Arquitectura
Pensar un espacio implica relacionar las necesidades de quienes lo habitan con las posibilidades del lugar. La distribución, la luz natural y la relación entre los ambientes son parte de esa mirada.
El proyecto arquitectónico permite ordenar las decisiones antes de llevarlas a la obra: qué espacios hacen falta, cómo se conectan y qué relación tienen con el entorno.